Ciudad Prohibida, Beijing
China es un país mágico. Hasta las tareas más cotidianas, como buscar un café internet, se pueden convertir en toda una aventura. Los chinos son muy amables con los extranjeros. Desde el mesero que busca desesperadamente hacerse entender por medio de señas, hasta aquellos que invitan a comer a los extranjeros y pagan toda la cuenta, los chinos en general son muy amigables y espontáneos; desde la perspectiva de un occidental su comportamiento es extraño. Al combinar cinco mil años de historia, el “socialismo con peculiaridades chinas” y la apertura económica de los últimos años, se producen unos resultados muy interesantes.
Shanghai
El idioma conocido como Chino Mandarín tiene cerca de 2.000 dialectos. Para facilitar la comunicación, el gobierno estableció un lenguaje oficial, el “putonghua” que significa lengua común. Este se caracteriza por ser escrito en caracteres, tener sonidos inexistentes en español y utilizar tonos. Aprender el idioma es retador, pero es la puerta hacía una nueva cultura y una visión del mundo muy diferente. Mientras que para nosotros, el pasado se encuentra atrás y el futuro hacia delante, los chinos, siguiendo a Confucio, sostienen el pasado está enfrente de uno porque es lo que se puede ver, mientras que el futuro no se puede ver y está detrás de tu cabeza.
Caligrafia, Museo de Shanghai
Antes de venirme mi familia estaba muy preocupada por mi alimentación. Al llegar descubrí que el popular arroz chino fue inventado en USA, que el perro es el plato más costoso de los restaurantes coreanos y que la comida china es deliciosa y muy variada. Los estereotipos comunes sobre la comida china son una muestra de la gran ignorancia que existe en muchos países occidentales sobre China.
Buffet Chino, Xi'an
A pesar de la recesión económica mundial, la economía China sigue creciendo. Esto es una señal de que muy pronto este país, volverá a convertirse en un protagonista del escenario mundial. Por esto, conocer esta cultura, su lengua y su historia es una herramienta que puede abrir muchas puertas, no en el futuro, sino desde hoy mismo.
Shenzhen
